Total de visualizações de página

segunda-feira, 3 de maio de 2010

La Fundación Tomás Eloy Martínez tendrá su primer hogar en Boedo

El archivo del autor estará en la Biblioteca Miguel Cané, donde trabajó Borges.
Por: Julieta Roffo
RECUERDOS. Fernández Díaz, Ezequiel Martínez, Lombardi, Magdalena Ruíz Guiñazú y Di Marco ayer, en el homenaje al escritor.
N o sé si plantó algún árbol, pero tuvo nada menos que 7 hijos y escribió muchos libros", bromeó ayer el periodista y editor de Ñ Ezequiel Martínez, hijo de Tomás Eloy y albacea de su obra, como el autor de Santa Evita lo nombró antes de su muerte, en enero. Lo dijo en lo que era un homenaje pero terminó siendo un anuncio de continuidad: la Fundación Tomás Eloy Martínez, cuya creación también fue ideada por el escritor y periodista, albergará su legado y se alojará en el primer piso de la Biblioteca Miguel Cané, en Boedo. Ese fue el anuncio que hizo ayer el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi.

Lombardi celebró que se juten en ese edificio el espíritu de Tomás Eloy con el de Jorge Luis Borges, que fue bibliotecario de la casa. El ministro recordó que en la década del 80 compraba semana a semana "El Periodista de Buenos Aires", a la espera de los fascículos de La Novela de Perón, que se publicaba tal como la Historia Universal de la Infamia de Borges se había publicado medio siglo antes.

"Tomás es uno de los pensadores que hoy extrañamos, sus palabras eran de los faros que siempre buscamos, por eso soñamos, y hoy es una realidad, que la Ciudad albergue a la Fundación, para que el gran amigo de García Márquez, de Vargas Llosa y de Carlos Fuentes esté presente junto al fantasma de Borges", dijo.

Con la sala Roberto Arlt completa, y en una mesa en la que participaron también los periodistas Jorge Fernández Díaz y Magdalena Ruiz Guiñazú, sobraron los elogios para Tomás Eloy Martínez.

Alabaron su obra de ficción tanto como la de no ficción. Y Augusto Di Marco, en representación de Alfaguara, comentó que la editorial continuará con la publicación de la obra del autor, que en algunos casos como La pasión según Trelew y Lugar común la muerte fue actualizada por el autor.

Fernández Díaz, que lo definió como "el escritor argentino más relevante a nivel internacional desde Julio Cortázar", subrayó su capacidad de reconvertir la realidad en ficción sin perder la rigurosidad y su fidelidad hacia los lectores. Al recordar la amistad entre Martínez y Rodolfo Walsh, Fernández Díaz aseguró que Martínez adoptó el proceso de creación del relato de Walsh sobre Eva Perón, Esa mujer, y lo convirtió en un género.

Ruiz Guiñazú, amiga y colega, recordó: "Trabajar con él fue una gran experiencia, era audaz, era elegante y su lenguaje era pura hermosura".

Su hijo Ezequiel, acompañado en la sala por varios de los otros integrantes del "Clan Martínez", contó que la Fundación conservará la biblioteca, los archivos y los manuscritos de su padre.

Además, anunció que la Fundación dará un premio a escritores jóvenes latinoamericanos, para fic
ción o periodismo narrativo.

"Cuando escribí mi primera nota y la revisamos juntos me sugirió cambiar 'El personaje habla lento' por 'Las palabras le salían cansadas, como desperezándose del silencio'; mi papá me dio las mejores lecciones de periodismo que tuve, y haber trabajado junto a él, en su obra y en la mía, fue uno de los grandes regalos de mi vida", concluyó entre aplausos.

Nenhum comentário:

Postar um comentário